Bueno, he aquí otra expresión que es posible también que alguien os diga alguna vez o que la escuchéis referida a otra persona. Cuando alguien se va por los cerros de Úbeda significa que, o bien empieza a divagar (empezar hablando de una cosa y terminar hablando de otras muy distintas sin llegar a saber muy bien cómo se ha llegado a ese punto) o bien intentar evitar responder una pregunta directa hablando sobre otra cosa no relacionada (estrategia que dominan perfectamente la mayor parte de los políticos y que también se conoce como “salirse por la tangente”).
En este caso sí hay un hecho histórico que parece ser que fue el origen de esta expresión. Resulta que allá por el siglo XII, durante la Reconquista Española, cuando las tropas del rey Fernando III estaban a punto de atacar Úbeda (una ciudad cerca de Baeza, en la provincia de Jaén), uno de los capitanes del ejército desapareció antes de que empezase la lucha y justamente después de la conquista, reapareció. Cuando le preguntaron que dónde se había metido durante toda la batalla él alegó que se había perdido por los cerros de Úbeda y desde entonces dicha frase se asoció primero a la cobardía y poco después a los significados que he incluido al principio de este post.
Y bueno, como ya vais siendo unos expertos en expresiones españolas, os habréis dado cuenta de que la expresión que hoy ocupa este post es justamente lo contrario de “Ir al grano“. Como ya dije en una ocasión anterior, los españoles tenemos frases para todo…
Bueno. Vale. Pero yo quiero, un dibujo explicativo, una foto de fernando 3, con un retrato me contentaré, y me permitiré proponer otra explicación que encontré … por allí…..
http://www.hernandezrabal.com/espana/andalucia/jaen/ubeda.htm
Es famoso el dicho “Los cerros de Úbeda”. Procede del S.XIII cuando el rey cristiano Alfonso VIII, dispuesto a asaltar la ciudad, ubicó a sus caudillos en diversas lomas y debían estar atentos a la orden de ataque.
Uno de esos caudillos era Álvar Fáñéz, que descubrió a una mora bañándose en el río fronterizo, quedando ambos cautivos, por lo que ignoró la orden de ataque del rey cristiano. Por fortuna Alfonso VIII pudo ganar la batalla sin la ayuda de Álvar Fáñez. El rey le preguntó al día siguiente donde había pasado la noche, a lo cual Álvar Fáñez le contestó: “Por esos cerros, Señor”.
[...] Cantar las cuarenta se utiliza cuando alguien amenaza con regañar o regaña a otra persona por algo que ha hecho, y normalmente con tanta razón que el regañado no tendrá excusa para defenderse ante las acusaciones recibidas. Hay otra expresión muy similar a esta a la que dedicaremos otro post: leer la cartilla. Pero bueno, no desviemos nuestra atención. A ver si me vais a tener que cantar las cuarenta por irme por los cerros de Úbeda! [...]
[...] Hoy hablaré de Bolsos, que para eso se me paga y últimamente se me estoy yendo por los cerros de Úbeda. [...]
[...] de una vez -mucho gasto es ocio y caprichos-, el juego en cuestión antes de que me vuelva a ir por los cerros de Úbeda, se titula Mirror’s Edge. El juego de momento tiene buena pinta espero que sea lo que todos [...]
[...] en El Confidencial Publicado en Economía by reggio en Octubre 8th, 2008 Hoy la cosa va de irme por los Cerros de Úbeda para llegar donde quiero llegar. Perdónenme el circunloquio. Pero merece la pena. Ya [...]
[...] la cosa va de irme por los Cerros de beda para llegar donde quiero llegar. Perdnenme el circunloquio. Pero merece la pena. Ya vern. [...]